domingo, 3 de noviembre de 2013

Capitulo 8

Maldiciones imperdonables


Habían pasado dos días sin nada fuera de lo corriente, sin contar que Neville fundió su sexto caldero, con lo cual Snape le castigo. 
Hoy tendríamos nuestra primera clase son Moody, por lo que decian Fred y George, es el mejor profesor de defensa contra las artes oscuras que han tenido.
-Bien- dijo el profesor Moody cuando el último de la lista hubo contestado <<Presente>>-. He recibido carta del profesor Lupin a propósito de esta clase. Habeis estudiado los boggarts, los gorros rojos, los hinkypunks, los grindylows, los kappas y los hombre lobo, ¿ no es eso?
Hubo un murmullo general de asentimiento.
-Pero estáis atrasados, muy atrasados, en lo que se refiere a enfrentaros a maldiciones. Asi que he vos pueden hacerles a otros, Dispongo de un curso para enseñaros a tratar con el mal...
-¿Por qué, no se va a quedar más?- dijo Ron
El ojo de Moody giro para mirarlo, a lo que Ron se asusto.
-Supongo que tú eres hijo de Arthur Weasley, ¿no?. Hace unos días tu padre me sacó de un aprieto.. Sí, solo me quedaré este curso. Es un favor que le hago a Dumbeldore: un curso y me vuelvo a mi retiro.
-Asi que vamos a ello. Maldiciones. Varían mucho en forma y en gravedad. Según el ministerio de magia yo debería enseñaros las contramaldiciones y dejarlo en eso. Pero Dumbeldore tiene mejor opnión de vosotros y cree que sois lo bastante mayores para aprenderlas. Si no, ¿como podeis defenderos de algo que no habéis visto nunca? Tenéis que estar alerta y vigilantes. Y usted, señorita Brown, tiene que guardar eso cuando yo estoy hablando.

Lavander se sobresaltó y se puso colorada. Le estaba mostrando a Pavarti por debajo del pupitre su horóscopo completo.
-¿Alguien sabe cuales son las maldiciones más castigadas por la ley?-
-Eh...-dijo Ron-mi padre me ha hablado de una.  Se llama maldición imperio, o algo así.
-Así es- aprobó Moody-.Tu padre la conoce bien.

Moody metió la mano en un tarro en el cual habían tres arañas, cogió una la puso sobre su palma para que todos la pudiesemos ver. Luego apuntó hacia ella con su varita y murmuró:
-¡Imperio! 
LA araña se deslizo de la mano de Moody por un fino y sedoso hilo, cayó sobre la mesa que tenia debajo, se levanto sobre sus dos patas trasera y se puso a bailar claque. Todos reían menos Moody.
-Os parece divertido, eh- gruñó- ¿Os gustaría que os lo hiciera a vosotros?
La risa dio fin al instante.
-¿Alguien conce alguna más?
Hermione volvió a levantar la mano y también lo hizo Neville.
-¿Sí?- dijo Moody, dijo girando su ojo hacía Neville.
-Hay una... la maldición cruciatus-
-¿Tú te llamas Longbottom?
Neville asintió. Moody cogió la siguiente araña la agrando sobre su mano y dijo.
-¡Crucio!
De repente la araña encogió las patas y comenzó a rodar, no emitía ningún sonido, pero era evidente que, de haber podido hacerlo, habría gritado.
-¡Pare!. gritó Hermione- Mire a Hermione ella no estaba mirando a la araña si no a Neville, que apretaba el pupitre, tenia los nudillos blancos y los ojos desorbitados del terror.
-Reducio- murmuró Moody-Dolor- dijo con voz suave-. No se necesitan cuchillos ni ningún otro instrumento para torturar, solo la maldición cruciatus...¿Aguien conoce otra?
Hermione levanto la mano temblorosa y susurró
-Avada Kedavra
-¡Ah!, sí la última y la peor.La maldición asesina.
-¡Avada Kedavra!-gritó Moody
Un destello verde salio de la varita y dio directo a la araña que se encontraba encima de un pupitre, la araña caño muerta.
-No es agradable- dijo con calma- ni placentero. Y no hay contramaldición. No hay manera de interceptarla.solo se sabe de una persona que haya sobrevivido a esta maldición, y está delante de mí.
Todos miraron a Harry

-Viste cuando la mató...- hubo un silencio- así de rápido.
 Hermione y yo miramos a Ron, no se daba cuenta que hacía sentirse incomodo a Harry.
-Chico, voy a la biblioteca. Nos vemos en la sala común.
-Esta bien ____ , date prisa, tengo que enseñaros algo importante- dijo Hermione antes de bajar las escaleras. Solo sentí el suelo contra mi espalda
-Mira por donde vas- dije apenas recobre el sentido
-Lo siento, tu también deberías fijarte-
-¿Yo?, por lo menos tu no has acabado en el suelo- río- ¡Hey! no es gracioso
-Si que lo es, admítelo-
-No, me he hecho daño, y no le veo la gracia-
-¿Te has hecho mucho daño?- preguntó... preocupado.
-Sí, bueno un simple golpe contra el suelo, nada del otro mundo.
-Si quieres vamos a la enfermería.
-¡no!, no es para tanto, y... ¿qué haces por aquí?
-Nada iba a dar una vuelta, ¿tú?-
-Lo mismo- mentí, ¿por qué?.
-Vamos, podemos ir a los jardines de atrás a esta hora no suele ir nadie.
-Claro, vamos-. ¿Por qué tantas ganas de estar con Malfoy?, si lo odio. ¿no?
-¿Por qué no estas con tus amigos?- me preguntó
-Por que... quería ir a dar una vuelta, y ... ellos no ganas, y .... eso.Y ¿tú?, ¿por qué no estas con tus guarda espaldas y la odiosa-.Río
-Sabes, no son tan malos como parecen, exceptuando a Pansy, que - pensó- es odiosa- reí.
-Eh, tengo que irme.
-¿Tan pronto?-pareció triste- digo, si acabamos de salir del castillo y..
-Sí, es que recordé que tenia que ir a la biblioteca, y bueno, si quieres podemos vernos mañana, es viernes.
-Eh, claro, ¿aquí?
-Sí, aquí.- me estaba debatiendo en darle dos besos en la mejilla o no. Que más da.
-Adiós _____.
-Adiós Draco- sonreí. Él también.

Salí con dirección a la biblioteca, tengo que escribir dos pergaminos de 30 centímetros.
-Estúpido Snape.
-¿Por qué soy estúpido señorita Jackson?- mi corazón se paralizo, ¿me había escuchado? ¿como?
-¿Te asuste pequeña?
-¿A mí?- bufe- que va, sabía que eras tu.
-¿segura?, por que la gente no tiembla de repente.
-Yo no tiemblo-
-Claro, ¿a donde ibas?
-A la biblioteca ¿tú?
-Igual, te acompaño.
-Esta bien.
Entramos a la biblioteca, había bastante gente, aun así nos sentamos en una mesa alejada.
-¿Pociones?- preguntó mirando de reojo los libros que acababa de coger.
-Sí- dije sin ganas- Snape nos odia, y ¿tú?
-Oh, D.C.A.O, Moody nos mando a hacer un pergamino.
-¿Moody?, ¿el no es más de practica?
-Eh, bueno, con nosotros solo hace teoría.
-Que extraño, bueno, mejor empiezo que si no, se me acaba la tarde.
-Si- dijo volviendo la vista al pergamino.

Después de una hora, acabe con los dos pergaminos, al pareces Cedric también había terminado hace un buen rato.
-Te acompaño.
-Vale-.Recogimos nuestras cosas, dejamos los libros en su sitio, y salimos.
-¿Te presentaras al Torneo de los Tres magos?
-Sí- sonrió de manera triunfante- Tengo la intención de ganar- ¿Donde esta el Cedric modesto?
-Oh que bien, entonces te apoyaré- Sonreí
-Seria increíble que me apoyaras- mientras lo decía se acerco de sobremanera-
-Bueno, no solo yo te apoyaría, si no, todo Hogwarts.
-Puede, pero si tu me apoyaras seria mejor aun.
-Ten por seguro, que yo, te apoyaré- le sonreí y retrocedí un pazo, el estaba más y más cerca, sentía su respiración cerca de mi nariz, al ser el alto.
-_______- la voz de Hermione surgió de la nada. estaba a unos pasos de nosotros, nos separamos, bueno yo.
-Hermione... ¿qué haces con esa caja?-
-Ah, nada ahora en la sala común te lo enseño, ¿vienes?-
-Eh, si, Adiós- me dio dos besos, sus mejillas eran cálidas y suaves, pero ya.
-Adiós ______, cuídate-

-Al final Fred y George vana tener razón-.
-¿Por que lo dices?-
-¿Por qué?, Si no llego, te aseguro que entre tú  Cedric pasaba algo.
-¿algo?, ¿como que?
-Estabas apunto de besarte con el, _______ es mayor que tú.
-Hermione, no estábamos apunto de besarnos, loa edad no es importante.
-Lo es, cuando se trata de una chica de 14 años y de un  chico de 17.
-¿Por qué?, un unos años no sera importante cuando el tenga 23 yo tendré 20, eso es normal.
-Sí, lo es, pero ahora no, por que el esta en una edad de... experimentar, y tu, no.
-¡Hermione!, yo no, ¡no!.- dije horrorizada- mira, no pensaba besar a Cedric, además no hay nada entre el y yo, solo amistad.
-Pues no sé si el piensa lo mismo-.

Entramos en nuestra sala común, parecía que los chicos acababan de hacer los deberes.


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