domingo, 3 de agosto de 2014

Capitulo 14


Las puntuaciones 

 Harry vio a los cuidadores de los dragones apresurándose para reducir al colacuerno; y a la profesora McGonagall, el profesor Moody y Hagrid, que iban a toda prisa a su encuentro desde la puerta del cercado, haciéndole señas para que se acercara. Aun desde la distancia distinguía claramente sus sonrisas. Voló sobre las gradas, con el ruido de la multitud retumbándole en los tímpanos, y aterrizó con suavidad, con una felicidad que no había sentido desde hacia semanas. Había pasado la primera prueba, estaba vivo...

—¡Dragones! —exclamó en tono de indignación, tirando de Harry hacia
dentro.
La tienda estaba dividida en cubículos. A través de la tela, Harry distinguió la sombra de Cedric, que no parecía seriamente herido, por lo menos a juzgar
por el hecho de que estaba sentado. La señora Pomfrey examinó el hombro de tiempo.
—El año pasado dementores, este año dragones... ¿Qué traerán al colegio el año que viene? Has tenido mucha suerte: sólo es superficial. Pero te la tendré que limpiar antes de curártela.
Limpió la herida con un poquito de líquido púrpura que echaba humo y escocía, pero luego le dio un golpecito con la varita mágica y la herida se cerró al instante.
—Ahora quédate sentado y quieto durante un minuto. ¡Sentado! Luego podrás ir a ver tu puntuación. —Salió aprisa del cubículo, y la oyó entrar en el contiguo y preguntar—: ¿Qué tal te encuentras ahora, Diggory?
Harry no podía quedarse quieto: estaba aún demasiado cargado de adrenalina. Se puso de pie para asomarse a la puerta, pero antes de que llegara a ella entraron dos personas a toda prisa: Hermione e, inmediatamente detrás de ella, Ron.
—¡Harry, has estado genial! —le dijo Hermione con voz chillona. Tenía marcas de uñas en la cara, donde se había apretado del miedo—.
 ¡Alucinante! ¡De verdad!- dijo _____
Pero Harry miraba a Ron, que estaba muy blanco y miraba a su vez a Harry como si éste fuera un fantasma.
—Harry —dijo Ron muy serio—, quienquiera que pusiera tu nombre en el cáliz de fuego, creo que quería matarte.
Fue como si las últimas semanas no hubieran existido, como si Harry viera a Ron por primera vez después de haber sido elegido campeón.
—Lo has comprendido, ¿eh? —contestó Harry fríamente—. Te ha costado trabajo.
Hermione y _____ estaban entre ellos, nerviosas, paseando la mirada de uno a otro. Ron abrió la boca con aire vacilante. Harry se dio cuenta de que quería disculparse y comprendió que no necesitaba oír las excusas.
—Está bien —dijo, antes de que Ron hablara—. Olvídalo.
—No —replicó Ron—. Yo no debería haber...
—¡Olvídalo!
Ron le sonrió nerviosamente, y Harry le devolvió la sonrisa.
Hermione , de pronto, se echó a llorar.
—¡No hay por qué llorar! —le dijo _______, desconcertado.
—¡Sois tan tontos los dos! —gritó ella, dando una patada en el suelo al
tiempo que le caían las lágrimas. Luego, antes de que pudieran detenerla, les dio a los tres en  un abrazo y se fue corriendo, esta vez gritando de alegría.
—¡Cómo se pone! —comentó Ron, negando con la cabeza—. Vamos, Harry, ______, están a punto de darte la puntuación.
Cogiendo el huevo de oro y la Saeta de Fuego, más eufórico de lo que una hora antes hubiera creído posible, Harry salió de la tienda, con Ron a su lado, hablando sin parar.
—Has sido el mejor, ni punto de comparación. Cedric hizo una cosa bastante rara: transformó una roca en un perro labrador, para que el dragón atacara al perro y se olvidara de él. La transformación estuvo bastante bien, y al final funcionó, porque consiguió coger el huevo, pero tam bién se llevó una buena quemadura porque el dragón cam bió de opinión de repente y decidió que le interesaba más Diggory que el labrador. Escapó por los pelos. Y Fleur intentó un tipo de encantamiento... Creo que quería ponerlo en trance, o algo
así. El caso es que funcionó, se quedó como dormido, pero de repente roncó y echó un buen chorro de fuego. Se le prendió la falda. La apagó echando agua por la varita. Y en cuanto a Krum... no lo vas a creer, pero no se le ocurrió la posibilidad de volar. Sin embargo, creo que después de ti es el que mejor lo ha
hecho. Utilizó algún tipo de embrujo que le lanzó a los ojos. El problema fue que el dragón empezó a tambalearse y aplastó la mitad de los huevos de verdad. Le han quitado puntos por eso, porque se suponía que no tenía que causar ningún daño.
Ron tomó aire al llegar con Harry hasta el cercado. Retirado el colacuerno, Harry fue capaz de ver dónde estaban sentados los jueces: justo al otro extremo, en elevados asientos forrados de color oro.
—Cada uno da una puntuación sobre diez—le explicó Ron. Entornando los ojos, Harry vio a Madame Máxime, la primera del tribunal, evantar la varita, de la que salió lo que parecía una larga cinta de plata que se retorcía formando un ocho.
—¡No está mal! —dijo Ron mientras la multitud aplaudía—. Supongo que te ha bajado algo por lo del hombro... A continuación le tocó al señor Crouch, que proyectó en el aire un nueve.
—¡Qué bien! —gritó ______, dándole a Harry un golpecito en la espalda.
Luego le tocaba a Dumbledore. También él proyectó un nueve, y la
multitud vitoreó más fuerte que antes.
Ludo Bagman: un diez.
—¿Un diez? —preguntó Harry extrañado—. ¿Y la herida? ¿Por qué me pone un diez?
—¡No te quejes, Harry! —exclamó Ron emocionado.
Y entonces Karkarov levantó la varita. Se detuvo un momento, y luego
proyectó en el aire otro número: un cuatro.

—¿Qué? —chilló _____ furiosa—. ¿Un cuatro? ¡Cerdo partidista y piojoso, a
Krum le diste un diez!
Pero a Harry no le importaba. No le hubiera importado aunque Karkarov le hubiera dado un cero.
Los de Gryffindor no eran los únicos que vitoreaban entre la multitud. A la hora de la verdad, cuando vieron a lo que se enfrentaba, la mayoría del colegio había estado de su parte, tanto como de la de Cedric. En cuanto a los de Slytherin, le daba igual: ya se sentía con fuerza para enfrentarse a ellos.
—¡Estáis empatados en el primer puesto, Harry! ¡Krum y tú! —le dijo Charlie Weasley, precipitándose a su encuentro cuando volvían para el colegio—. Me voy corriendo. Tengo que llegar para enviarle una lechuza a
mamá; le prometí que le contaría lo que había sucedido. ¡Pero es que ha sido increíble! Ah, sí... me ordenaron que te dijera que tienes que esperar unos minutos. Bagman os quiere decir algo en la tienda de los campeones.
Ron y _______ dijeron que lo esperaría, de forma que Harry volvió a entrar en la tienda,
que esta vez le pareció completamente distinta: acogedora y agradable. Recordó cómo se había sentido esquivando al colacuerno y lo comparó a la larga espera antes de salir... No había comparación posible: la espera había sido infinitamente peor.
Fleur, Cedric y Krum entraron juntos.
Cedric tenía un lado de la cara cubierto de una pasta espesa de color
naranja, que presumiblemente le estaba curando la quemadura. Al verlo, sonrió y le dijo:
—¡Lo has hecho muy bien, Harry!
—Y tú —dijo Harry, devolviéndole la sonrisa.



jueves, 24 de abril de 2014

Capitulo 13




La primera prueba






No quedaba demasiado para la primera prueba, Hermione obligo a Harry a escribir una carta a Sirius sobre lo que pasaba en Hogwarts.

Mientras que yo me pasaba los día en los patio leyendo libros y viendo como el tiempo se volvía más y más frío.

-¿Qué haces?- una voz dijo a mis espaldas, me asuste ya que no le había escuchado llegar.
-Leer, ¿no es obvio?- dije
-Sí, es obvio, pero ¿qué haces aquí fuera? hace mucho frío, cogerás un resfriado- dijo
-Puede, pero es problema mio- dije un poco molesta.
-Tranquila, solo te lo digo por que me preo... bah déjalo, has lo que quieras-
-Lo siento- me levante- no quería ser borde ni condescendiente,  es que todo lo de las pruebas y prácticamente todo me pone de los nervios- ¿Por qué le contaba lo que me pasaba a Draco Malfoy?.
-Es normal que estés nerviosa tú mejor amigo pasara una prueba de vida o muerte-
-Sí, y ¿tú que haces aquí fuera?-
-Pues pasear, ya sabes dar un paseo- dijo, se le notaba un poco nervioso.
-Ah, lo suponía- reímos.

Estas últimas semanas las he pasado más sola que con los chicos, Harry me contó que fue con Hagrid de paseo y descubrió de que se trataba la primera prueba... Dragones.

-¿Como es posible?, !Dragones¡- dije, Harry me tapo la boca.
-Se supone que nadie lo sabe ____-
-Lo siento, pero ¿están locos?, los dragones son muy peligrosos-
-Lo sé, y no se que hacer, he estado yendo a una clases privadas con Moody, y según el lo mejor que hago es volar-
-Pero no te dejarán llevar tú escoba-
-Lo sé, pero debe haber algún hechizo para conseguir algo que vuela-
-Puedes hacer dos cosas-
-¿Cuales? -dijo el muy interesado.
-Puedes transformar una roca en una escoba, la profesora Mcgonagall estaría muy orgullosa de ti-
-ja, ja, sabes que transformaciones no es lo mio, ¿cual es la segunda opción?
-Accio- dije
-¿Accio?, ¿Ese no es el hechizo que estuvimos practicando en Encantamientos?
-Ese es- dije con una sonrisa.
-Pero ____ , ese hechizo a mi no me sale-
-Pues creo que tenemos que empezar a practicar, hablare con Hermione para que nos ayude-
-No se que haría sin vosotras dos-
-Morir, Potter- reímos.

-Vamos, Harry ya casi te sale- dijo Hermione
-Sí, venga Potter, tú puedes-
-Accio- dijo y el cojín vino directo a sus mano, Hermione y yo saltamos de alegría, llevábamos horas practicando y eso solo por ese día.
-Creo que ahora podrías hacerlo con algo más grande- dijo Hermione emocionada.
-!NO¡- dijimos Harry y yo.
-Herms, estamos agotados y seguramente tú también, así que ahora saldremos y nos iremos a nuestras habitaciones a dormir-
-Esta bien, pero mañana seguimos-
-Sí, Herms-

Y fue así como pasamos el tiempo que quedaba para la primera prueba, la tensión se notaba el ambiente, se palpaba.

-¿Estas listo? - Le pregunte
-Para enfrentarme con un dragon, no, pero para poder volar sí-
-Eso esta bien, algo es algo-

Macgonagall se llevo a Harry con los otros campeones a la tienda, Hermione, Ron y yo subimos a las gradas para sentarnos junto a Fred y George, y suena el primer cañonazo y sale Fleur.

Narra escritora.


—¡Muy osado! —gritaba Bagman, y Harry oyó al bola de fuego chino
proferir un bramido espantoso, mientras la multitud contenía la respiración,
como si fueran uno solo—. ¡La verdad es que está mostrando valor y, sí
señores, acaba de coger el huevo!
El aplauso resquebrajó el aire invernal como si fuera una copa de cristal
fino. Krum había acabado, y aquél sería el turno de Harry.
Se levantó, notando apenas que las piernas parecían de merengue.
Aguardó. Y luego oyó el silbato. Salió de la tienda, sintiendo cómo el pánico se
apoderaba rápidamente de todo su cuerpo. Pasó los árboles y penetró en el
cercado a través de un hueco.Lo vio todo ante sus ojos como si se tratara de un sueño de colores muy
vivos.  Desde las gradas que por arte de magia habían puesto después del sábado lo miraban cientos y cientos de rostros. Y allí, al otro lado del cercado, estaba el colacuerno agachado sobre la nidada, con las alas medio desplegadas y mirándolo con sus malévolos ojos amarillos, como un lagarto
monstruoso cubierto de escamas negras, sacudiendo la cola llena de pinchos y abriendo surcos de casi un metro en el duro suelo. La multitud gritaba muchísimo, pero Harry ni sabía ni le preocupaba si eran gritos de apoyo o no. Era el momento de hacer lo que tenía que hacer: concentrarse, entera y absolutamente, en lo que constituía su única posibilidad.
Levantó la varita.
—¡Accio Saeta de Fuego! —gritó.
Aguardó, confiando y rogando con todo su ser. Si no funcionaba, si la escoba no acudía... Le parecía verlo todo a través de una extraña barrera transparente y reluciente, como una calima que hacía que el cercado y los cientos de rostros que había a su alrededor flotaran de forma extraña... Y entonces la oyó atravesando el aire tras él. Se volvió y vio la Saeta de Fuego volar hacia allí por el borde del bosque, descender hasta el cercado y detenerse en el aire, a su lado, esperando que la montara. La multitud alborotaba aún más... Bagman gritaba algo... pero los oídos de Harry ya no funcionaban bien, porque oír no era importante...
Pasó una pierna por encima del palo de la escoba y dio una patada en el suelo para elevarse. Un segundo más tarde sucedió algo milagroso. Al elevarse y sentir el azote del aire en la cara, al convertirse los rostros de los espectadores en puntas de alfiler de color carne y al encogerse el colacuerno hasta adquirir el tamaño de un perro, comprendió que allá abajo no había dejado únicamente la tierra, sino también el miedo: por fin estaba en su elemento.
Aquello era sólo otro partido de quidditch... nada más, y el colacuerno era simplemente el equipo enemigo...
Miró la nidada, y vio el huevo de oro brillando en medio de los demás huevos de color cemento, bien protegidos entre las patas delanteras del dragón.
«Bien —se dijo Harry a sí mismo—, tácticas de distracción. Adelante.»
Descendió en picado. El colacuerno lo siguió con la cabeza. Sabía lo que el dragón iba a hacer, y justo a tiempo frenó su descenso y se elevó en el aire. Llegó un chorro de fuego justo al lugar en que se habría encontrado si no hubiera dado un viraje en el último instante... pero a Harry no le preocupó: era
lo mismo que esquivar una bludger.
—¡Cielo santo, vaya manera de volar! —vociferó Bagman, entre los gritos de la multitud—. ¿Ha visto eso, señor Krum?
Harry se elevó en círculos. El colacuerno seguía siempre su recorrido, girando la cabeza sobre su largo cuello. Si continuaba así, se marearía, pero era mejor no abusar o volvería a echar fuego. Harry se lanzó hacia abajo justo cuando el dragón abría la boca, pero esta vez tuvo menos suerte. Esquivó las llamas, pero la cola de la bestia se alzó hacia él, y al virar a la izquierda uno de los largos pinchos le raspó el hombro.
La túnica quedó desgarrada. Le escocía. La multitud gritaba, pero la herida no parecía profunda.
Sobrevoló la espalda del colacuerno y se le ocurrió una posibilidad...El dragón no parecía dispuesto a moverse del sitio: tenía demasiado afán por proteger los huevos. Aunque retorcía la cabeza y plegaba y desplegaba las alas sin apartar de Harry sus terribles ojos amarillos, era evidente que temía apartarse demasiado de sus crías. Así pues, tenía que persuadirlo de que lo hiciera, o de lo contrario nunca podría apoderarse del huevo de oro. El truco estaba en hacerlo con cuidado, poco a poco. Empezó a volar, primero por un lado, luego por el otro, no demasiado cerca para evitar que echara fuego por la boca, pero arriesgándose todo lo necesario para asegurarse de que la bestia no le quitaba los ojos de encima. La cabeza del dragón se balanceaba a un lado y a otro, mirándolo por aquellas pupilas verticales, enseñándole los colmillos... Remontó un poco el vuelo. La cabeza del dragón se elevó con él, alargando el cuello al máximo y sin dejar de balancearse como una serpiente ante el encantador. Harry se elevó un par de metros más, y el dragón soltó un bramido de exasperación. Harry era como una mosca para él, una mosca que ansiaba aplastar. Volvió a azotar con la cola, pero Harry estaba demasiado alto para alcanzarlo. Abriendo las fauces, echó una bocanada de fuego... que él consiguió esquivar.
—¡Vamos! —lo retó Harry en tono burlón, virando sobre el dragón para provocarlo—. ¡Vamos, ven a atraparme...! Levántate, vamos... La enorme bestia se alzó al fin sobre las patas traseras y extendió las
correosas alas negras, tan anchas como las de una avioneta, y Harry se lanzó en picado. Antes de que el dragón comprendiera lo que Harry estaba haciendo ni dónde se había metido, éste iba hacia el suelo a toda velocidad, hacia los huevos por fin desprotegidos. Soltó las manos de la Saeta de Fuego... y cogió  el huevo de oro.




miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capitulo 12


No corras más




El ruido de las ambulancias eran incesantes, una niña se encontraba en una camilla durmiendo,  la otra sentada en una sala de estar sin poder contener las lágrimas.

Pronto una mujer se acerco a la pequeña la rodeo con sus brazos y juntas lloraron.

No paso mucho tiempo, un medico se acerco a las dos.

-Familiares de Alexander Jackson y de Jason Jackson-
-Sí, yo soy su madre y su mujer-
-Su hijo esta en estado critico el golpe le provoco una hemorragia interna, la operación a ido bastante bien, pero eso no garantiza que este bien y su marido tiene muy pocas posibilidades de sobrevivir, tiene una fisura en el cráneo, la operación esta prevista para dentro de una hora.- Explico el medico sin un atisbo de cuidado en sus palabras.

La mujer lloraba sin consuela y la pequeña la abrazaba, no se dio cuenta exactamente de que es lo que dijo el medico, pero sabía que no era nada bueno


Esa noche el joven murió no solo tenia una hemorragia interna tenia tres, los médicos no pudieron hacer nada.

El marido de la mujer sobrevivió milagrosamente, las probabilidades que tenia de sobrevivir eran inferiores a las de su hijo.

Presente

________ se limpio las lágrimas se levanto y bajo hacía su sala común solo faltaban unas pocas horas para que el sol salga.

Han pasado un par de días desde que se dieron a conocer los nombres de los campeones, todos miran mal a Harry, Ron no le habla y Hermione y yo hacemos todo lo posible para estar con los dos.

-Creo que deberías hablar con él- dije
-No, _______  me mintió.
-No lo hizo, el no puso su nombre-
-Lo hizo, tú lo sabes solo que le encubres-
-Ron yo no encubro a nadie, sois amigos desde hace 4 años el no te mentiría.
-Pues lo hizo, el siempre quiere ser el protagonista.- dijo con rabia.
-Tú sabes que eso es mentira, sabes lo que él odio ser el centro de atención, lo sabes muy bien.
-Ya no se nada.
-Ron, por favor piénsalo bien, es de Harry de quien estas hablando.
-Por favor _____  cambiemos de tema.- suspire.
-Esta bien ¿de que quieres hablar?-
-No sé, sabes hay algo que me inquieta.
-¿El qué?- dije curiosa.
-¿De que hablásteis tú y Bill el día antes del campeonato. - Eso me sorprendió.
-¿Yo y Bill?-
-Sí, esa noche os vi hablando muy bajito en el salón-
-Ohhhh-

El día previo al campeonato

-¿Y dime _______ que tal todo?- preguntó Bill.
-Todo bien, supongo-
-¿Que tal todo con tú prima?- ____ río, ella le solía contar las cosas que le hacia a su insoportable prima Rachael.
-Muy peor que muy bien-
-¿No habrás usado magia verdad?-
-Por favor Bill, solo bromeo con que la puedo usar-Bill río.
-Dime, ¿hay algún chico? tú y Harry estáis siempre juntos, ¿hay algo?- LA castaña se puso roja ante la insinuación del pelirrojo.
-NO- bajo la voz- no, por Merlín, no, somos como hermanos entre, él, y yo no puede haber nada-
-Tranquila, lo suponía, solo era una broma- río, le puso el pelo detrás de la oreja- estas creciendo muy deprisa.
-Ni tanto-
-Sí que estas creciendo-
-Bill, no seas melodramático-
-No soy melodra... lo que sea que me dijiste- rieron.
-Lo eres, y ¿tú qué?-
-¿Yo qué?
-Tú,¿ no hay ninguna chica?
-No, por el momento me limito a mis tres chicas- río.
-¿Como qué tus tres chicas?
-Sí, mamá, Ginny y tú-
-Eres muy graciosa-
-Se que casi te de un ataqué de celos.
-¿A mi?
-Sí, vamos _____ sabes que eras única para mi- la castaña se sonrojo.
-BILL, _______, FRED, GEORGE, A CENAR- grito la señora Weasley.

Ahora
-¿y bien?
.Ah, de nada en particular,  ya sabes lo normal-
-_____  vi como te ponía el pelo detrás de la oreja, eso no es muy normal.
-Venga Ron, es normal- reí.
-¿Te gusta Bill _____?
-No, no me gusta Bill.
-No te creo-
-¿Por qué?-
-Por que te has puesto roja, no soy tonto, te gusta mi hermano-
-No me gusta Bill-
-Se nota que te gusta, te pones roja-
-Ron, no me gusta, y no me pongo roja-
-Lo haces, se lo diré a Bill-
-Oh, no lo harás-
- Ves no quieres que se lo diga-
-Claro, se pensara que es verdad-
-Pero si es verdad- Ron salio corriendo por los pasillos- se lo contaré.
-Ni se te ocurra Ronald weasley- dijo la castaña corriendo detrás de su amigo pelirrojo.



miércoles, 27 de noviembre de 2013

Capitulo 11


El pasado



Ron estaba realmente enfadado, pensaba que Harry había puesto su nombre en el cáliz. Que locura. 
Pero no había forma de convencerlo de lo contrario , cuando llegamos a la sala común subió directo a su habitación, no volvió a salir.

Pronto todos se reunieron en la sala común para felicitar a Harry por ser uno de los campeón , y para preguntarle como puso su nombre en el cáliz.

Salí de la sala común, había demasiada gente. Subí a la torre de Astronomía, tenia una vista perfecta de la Luna. La torre se mueve para apreciar algunas constelaciones.

Me senté en suelo, podía ver perfectamente el cielo estrellado.
¿Qué estarán haciendo es casa?. Seguro que  Rachael acaba de llegar de alguna estúpida fiesta de disfraces. Seguro que mi tía ya tiene una comida especial para la llegada de Rachael, mientras que mi tío esta viendo un partido de fútbol, el ama el fútbol, igual que yo amo el Quidditch, y también, el fútbol. -río ante el recuerdo de mi tío y yo gritando delante del televisor que era un penalti, y la cara de mi prima por yo simpatizar más con su padre que ella-. Desde que murió Alex tía Susan a sido más cariñosa conmigo. Extraño mucho a Alex, el era mi hermano mayor, aun que era mi primo, para mi era mi hermano, siempre me cuidaba, maldigo el día en que murió, por un estúpido accidente de coche.  Lagrimas empiezan a caer por mi mejilla.


Hace 6 años. 

Un coche iba a 160 km/h más rápido no podía ir. Una niña de 8 años lloraba desesperada mente por su padre, quería que este  con ella, se sentía mal, muy mal, y se negaba a ir con su madre a un hospital sin su padre.

-Rachael, ya viene, pero sera mejor que lo veamos en el medico, si no te pondrás peor- dijo una niña de la misma edad.
-NO, YO QUIERO QUE ÉL ESTE AQUÍ CONMIGO Y NO TÚ- chillo la pequeña mientras se retorcía de dolor y las lágrimas caían por sus  mejillas.
-Cariño, tenemos que ir al hospital, no podemos esperar a tú padre, llegara tarde-
-NO- grito, más por dolor que por capricho- Yo quiero que papá me lleve- más llantos.
-Voy a llamar a Alex, haber cuanto les falta, Rachael, por favor vamos al hospital.- suplico la niña que tenia a un costado.
-CALLATE- le grito, haciendo que la niña se asuste-
-Mejor ve a llamar, no ayudas aquí- intento sonar amable pero no le salio.
La niña marco el número de su primo lo más rápido que pudo, llovía mucho, pero las antenas a un funcionaban.
-¿Hola?- era su primo,
-Hola, Alex, soy _______ , Rachael, esta peor, y no quiere ir al hospital si es que tío Jason no viene-
-Ya estamos por llegar ____, ¿sí?, no nos falta mucho, tranquila, ¿sí?- dijo al escuchar como la niña comenzaba a llorar desde el otro lado del teléfono.
-Vale- dijo aun sollozando.
-Ya no nos falta mucho para llegar, cuando lleguemos, la llevaremos al hospital, se pondrá bien ¿sí?- Las palabras animaban a la niña, pero había algo que le inquietaba, tenia un nudo en la garganta que cada vez que escuchaba la voz de su primo- ____, ahora voy a colgar, te quiero mucho, eres una persona muy importante para mi, eres como otra hermana, recuérdalo siempre, sabes que siempre estaré contigo, pase lo que pase, ¿sí?- con estas palabras la niña empezó a llorar desconzoladamente. -¿Sí?- repitió
-Sí- respondió la niña.
-Alex, deja de decir tonterías, ahora la veras, no hace falta que te despidas así de ella- se escucho la voz de su tío-
-Lo sé, papá, pero solo quería que lo sepa, peque, recuérdame-le susurro antes de colgar, pero no colgó, un estruendo se escucho, un golpe seco, y luego otro, junto con otros golpes más suaves comparados con el primero, y de repénte un silenció que solo lo llenaba la lluvia que se oía caer.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Capitulo 10


Lo Campeones


Los gemelos no paraban de preguntarme que había pasado con Cedric, y tampoco me dejaban sola en ningún momento. Intentaron hablar con Cedric, les mando un hechizo petrifican dolos. No me juzguen, no tenia otra opción.
-¿Donde los metiste?
-En un armario, o en una clase, no lo sé, ya despertaran.
-Te has pasado, te mataran.
-Lo sé Herms, pero tienen la culpa, por intentar hablar con el.
-bueno, creen que hay algo entre vosotros.
-Pero no hay nada.
-Yo lo dudo- río- me voy, tengo runas antiguas, no sé por que no escogiste esa clase, es facinante.
-Herms, lo que para ti es facinante, a mi me hace dormir, no te ofendas, pero prefiero inventarme sueños o mi futuro a descifrar runas.
-Lo sé, eres igual que Harry y Ron., adiós  _____.
-Adiós Herms.
 Subí las escaleras hasta el aula de adivinación, era cómodo, para dormir, pero a a veces era demasiado sofocante.
-Hola chicos. salude a mis amigos, sentándome en la tercera silla, vi a un chica de Ravenclaw sentada sola, en la mesa que esta al lado, nunca la había visto, sera nueva, a veces suelen llegar alumnos nuevos, pero eso es muy raro. Debería sentarme con ella, se lo que es sentirse sola, cuando estaba en el colegio muggle, mi prima se encargo de que nadie se juntase conmigo, era la rara, el bicho raro, la anormal, y otras muchas cosas.
-Hola, me llamo _______ Jackson, ¿tú?- me senté en la silla que tenia al lado y le extendí la mano, ella sonrió como si lo esperara.
-Hola, me llamo Adamenta - lo pensó- Sky, pero llámame Ada. Sonrió
-Encantada Ada, ¿eres nueva? es que no te había visto.
-Si, llegue este curso, pero no estuve presente en la selección, ya que aun no había llegado a Londres. Dijo contestando a la pregunta que se había formado en mi mente.
-Oh, bueno que bien que quedaras en Ravenclaw- le sonreí, ella me devolvió la sonrisa- ¿de donde eres?
-De Londres, pero estuve viviendo en Grecia.
-¿Grecia?, es un lugar hermoso, leí muchos libros sobre los griegos, y me maravilla las cosas que inventaron, al igual que su creencia por los dioses.
-¿Crees que existan?- me miro, de una manera que no pude descifrar
-No, bueno, no lo sé, después de saber que la magia existe, supongo que no me sorprendía que en algún momento en la tierra llegaron a haber Dioses.
-si, es verdad- sonrió- ¿Tu eres de Londres, Londres o de Irlanda?
-De Londres, Londres, siempre he vivido aquí, una vez fui a Francia, pero cuando era pequeña.
-Oh, yo nunca he estado en Francia, pero sin duda es un lugar que quiero visitar.
-Es hermoso, por lo que recuerdo- reí- di me, ¿por que este año?
Me miro, algo sorprendida- Bueno, yo es que..- no acabo la frase ya que la profesora había comenzado la clase.


-Bueno encanta _____, nos vemos- sonrió y se fue.
-Hola_____, vaya, tu nueva amiga tiene prisa- rió Ron.
-Sera que te vio.- Harry  y yo reímos.
-No es gracioso, me has ofendido.
-Sabes que no es verdad- reí- Se llama Ada, bueno Adamenta.
-Pobre, sus padres la deben odiar.- le pegue el hombro -Au, solo era un comentario- entrecerré los ojos
-No tuvo gracia.
-Esta bien, lo siento.
-¿Por que llego este año?- preguntó Harry
-No lo sé, se lo iba a preguntar ahora pero se fue corriendo.
-Bueno vamos al comedor que nos quedamos sin comida.
-Ron, tu solo piensas en comer, comer, comer, y .... hermione- susurre, pero me escucho, sus mejillas se tornaron del color de su pelo.
-¿Qué?- me dijo alcanzandome en las escaleras.
-Nada- sonreí y heche a correr escaleras abajo, gran error, en los últimos escalones caí directa al suelo, pero antes de caer unas manos me sujetaron.
-Suelta la Malfoy- dijo Harry
-Ni se te ocurra- le dije, aun no encontraba un punto de equilibrio
-¿Por qué tendria que soltarla... Potter- practica mente escupió su apellido.
-Porque..- comenzó el pelirrojo.
-Malfoy, ya esta, puedo tenerme sola de pie.- el soltó su agarre.-Gracias- sonreí
-De nada- también sonrió- adiós.
-Adiós- se fue, sin antes mirar mal a los chicos.
-¿Malfoy sonrió?
-¿Tú también lo viste?, creí que eran imaginaciones mías.
-Pues no, y te sonrió a ti.
-¿Eh?
-¿Malfoy te sonrió?
-¿Qué?, no, que tonterías dices Harry.


Estábamos de camino al gran comedor para ver quienes eran los campeones.

-¿Creéis que ganara Diggory?- preguntó Ron.
-Posible mente- le conteste

Dumbeldore entro en el gran comedor, y se acerco al cáliz, pronto todo el comedor se sumió en un silencio sepulcral.


Unas llamas de color rojo brotaron de las que eran azules, y un papel fue... escupido por el cáliz.

-El campeón de Durmstrang  es Viktor Krum- aplausos y vítores se escucharon, Viktor se dirigió hacia una puerta y desapareció.
-La campeona de Beauxbatons es - el trozo de pergamino salió del cáliz- Fleur De Lacour.
Yo conocía a esa chica, era una arrogante, que caminaba por los pasillos de Hogwarts como si todo fuera inferior y basto.

Ella también entro por esa puerta.

-Y.. El campeón de Hogwarts es...- se produjo un silenció mayor que el anterior.- Cedric Diggory- Todos aplaudieron incluida yo.

El también entro por esa puerta.

-Bueno esos son los campeones..- pero Dumbeldore no acabo ya que el cáliz se sumió otra vez de color rojo.
-Harry Potter- dijo Dumbeldore.
Debía ser un error, Harry no puso su nombre, y por la cara que ponía, el estaba tan sorprendido como todos.
-HARRY POTTER- repitió.
-Harry, ve- lo empujé.
-Pero.. yo no pusé mi nombre.
Nadie aplaudió. Y también el entro por aquella puerta seguido de Dumbeldore y los otros directores.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Capitulo 9

El Cáliz de Fuego


Me senté delante de la chimenea, que raro que no hubiera gente. 
-¿Me dirás ahora que llevas en esa caja?-pregunté
-Oh, claro- dijo como si se acabara de acordar de algo muy importante- Bueno, he creado la asociación P.E.D.D.O.
-¿Pedo?- preguntó Ron. Aguante la risa.
-NO. Ronald P.E.D.D.O - le  corrigió Hermione, acabaran discutiendo, como siempre. Estos dos acabaran casados, se les nota desde lejos, y desde hace tiempo que se gustan, como sera se se casan y tienen hijos, pobres los verán discutir siempre, o tal vez no, Hermione Weasley, suena raro, pero conociendo a Hermione seguro no cambiara su apellido, tendrán hijos pelirrojos, serán preciosos, seré tía....
-_______- Hermione me saco de mis pensamientos.
-Dime- intente sonar amable.
-¿Me has escuchado?-
Lo pensé- No- puse cara de culpable.
-Bueno no importa, te lo explico mañana, toma- me entrego una chapa, y subió a nuestra habitación.
-¿P.E.D.D.O?- pregunté a los chicos.
-Dile que no, tu eres la única que puede decirle que no, sálvate- me dijo Ron.
-¿Decirle que no? ¿a Hermione?, tiene que ser muy malo, lo que se propone.
-Enserio _____, ¿dondo estabas?, no escuchaste nada?
-No- dije con inocéncia.
-Quiere fundar una asociación, para que lo elfos domésticos tengan derechos y un sueldo, y seguridad social.-
-Le daría la razón, si no fuera, que los elfos son felices trabajando, ella debería saberlo.
-Pero es de Hermione de quien hablamos, se lo toma todo demaciado enserio y.. -
-Ron, lo sé, es Hermione, mira, sed sinceros con ella, yo igual lo seré.- mis amigos se miraron, luego me miraron a mi, y finalmente miraron las escaleras por las cuales se había marchado nuestra amiga.


31 de Octubre, hoy llegaran los alumnos de los otros colegios.

Writer. 

Un Carrueje tirado por unas criaturas hermosas y de un tamaño gigantesco se acercaba al colegio Hogwarts, al igual que un barco de imponente tamaño.

Todos los alumnos de Hogwarts, vestidos con sus túnicas, miraban con asombro como se acercaban las dos imponentes naves.

Primero llegaron los alumnos de Beauxbatons, con unos uniformes, muy finos 'Pobres' pensaron muchos alumnos, al verlos temblar.

Finalmente llegaron los alumnos de Durmstrang  venían de un país frío, por lo cual llevaban pieles como abrigos.

Todos los alumnos entraron al gran comedor, los alumnos de beauxbatons se sentaron con los de Ravenclaw y los de Durmstrang con los Slytherin.

La directora de Beuaxbatons era sin duda la mujer más alta que habían visto los alumnos de Hogwarts, y el director de Durmstrang era, simplemente tenia mucha barba, no tanto como Dumbeldore, pero tenia.

Los señores Begman y Chrounch estaban sentados en la mesa de los profesores, delante se encontraba una caja bastante alta, era simple, para el mundo mágico.

El señor Chrounch explico en que consistían el Torneo de los tres magos, con un toqué de varita la caja fue mostrando lo que escondía en su interior, un cáliz, pero no cualquier cáliz, era el Cáliz de Fuego, des cual brotaba unas llamas de color azul, era hermoso.

A partir de esa noche los alumnos podrían depositar su nombre en el cáliz, Harry y Ron comentaban, como depositarían su nombre.
-Me escabulliría por la noche con la capa de invisibilidad- comento un azabache-
-Yo también lo haría de noche, preferiría que nadie se entere, si no me eligen. ¿Que planeáis hacer vosotros?- preguntó el pelirrojo a sus dos hermanos gemelos.
-Un poco de poción envejecedora, solo nos faltan unos meses para cumplir los 17, no nos hace falta mucha.- contestaron ambos.
-No conseguiréis engañar a Dumbeldore, es el mejor mago de esta época y dos... chicos no conseguirán engañarlo.- dijo una castaña de pelo enmarañado.
-Estoy de acuerdo con Hermione, no lo conseguiréis- dejo escapar la castaña que tenían justo al lado los gemelos.
-De hermione me lo esperaba- comento Fred
-Pero de ti, no- acabo su gemelo.
-Vamos chicos, esto es algo serio, no es un concurso, estáis arriesgando la vida.- dijo muy seria- ¿como reaccionaria vuestra madre si se entera?
-Vamos ____ no lo hará, si salimos elegidos, ganaremos.
-Eso es obvio- acabo Fred.
-Chicos, los alumnos de Durmstrang estudian maldiciones imperdonables, su director era un mortifago- lo último lo dijo en un susurro- es peligro el simple hecho de enfrentarse a alguno.
-¿Mortifago?- preguntó Harry.
-Son los seguidores de Vol- paro al ver la cara de sus amigos- el-que-no-debe-ser-nombrado, chicos superad lo.
-¿Entonces los que detrozarón el campamento eran-  bajo la voz- mortifagos?
-Sí, pero para mi que eran los que le ''dieron la espalda'', en cuanto la marca tenebrosa apareció huyeron, vamos tenían miedo.

Todos se quedaron pensando en aquello.
-¿Dumbeldore sabe que Karkarov era un mortifago?- preguntó Ron
-Seguro que lo  sabe, pero no entiendo por que Dumbeldore confía en el, en que este en Hogwarts.- comento Hermione.
-No losé, Dumbeldore tiene sus motivos para hacer todo, a veces pienso que tiene una bola de cristal y ve todo y a todos, o que lee las mente, o que ve el futuro.- comento la castaña con voz misteriosa.
-No se sabe, es de Dumbeldore de quien hablamos-
-Tienes razón Hermione, oye hay un alguien que no te quita el ojo- susurro esta a su amiga, la cual se giro hacia la mesa de las serpiente para encontrarse con el mismísimo Viktor Krum, la castaña de se giro de inmediato, con cierto rubor en las mejillas.
-¿Hermione te pasa algo en las mejillas?- inquirió un un pelirrojo mirándola fijamente.
-No, no me pasa nada.- dijo intentando hacer como si no fuera nada. La castaña que estaba enfrente suya se tapaba la boca para evitar que la risa se le volviera más intensa.
-Sabes ______ hay alguien que te esta mirando- lo dijo lo sufisientemente alto para que Harry, Ron, Fred, George, Neville, Seamus, Dean, Ginny, Cory y la misma _______ se dieran la vuelta, para ver a Cedric Diggory mirándola, cuando el se percato de que casi todos de esa mesa lo miraban con 'odio' se giro, para entablar conversión con uno de sus amigos. ______ en ese momento solo pensaba <Traga me tierra>
-¿Por que te miraba diggory? - pregunto Harry
- no lo sé, preguntase lo a el- dijo intentando ser cortes y que no se le notara lo nerviosa, ya que su amiga Ginny podía de cifrar con una sola mirada que algo había pasado entre ella y Cedric.
-Hermione, creo que tienes un admirador nuevo- la castaña intento desviar la atención hacia su amiga.
Al igual que antes, todos se giraran para mirar con intriga a Krum, que al igual que Cedric el se giro para hablar con uno de sus amigos.
-¿Por qué Viktor Krum te mira?- preguntó Ron
-¿Como lo voy a saber?, si nunca hable con el- dijo indiferente, pero la castaña que estaba enfrente sintió miedo al ver los ojos de su amiga, no eran los mismos, eran maliciosos.
-Sabes ______, que hacías tan pegado a Cadric en los pasillos, el día que os vi- Eso le cayó como un cubo de agua fría a la castaña de enfrente.
-¿Que hacías con Diggory, en el pasillo? - comentaron casi todos los chicos.
- ..y Pegados- añadió Seamus.
-Yo...-dudo- no estábamos pegados- mintió- solo halábamos, eso es normal, dos personas hablando de cosas triviales-. Sonrió intentando quitarle importancia, y dirigiéndole una mirada a su amiga de <me las pagaras>.
-_____, ¿tu y diggory?- dijo Fred, uniendo su dos dedos índices, en señal de estar juntos.
-NO, el y yo no estamos- imito su movimiento.
-Eso espero por que si no, tendré que darle una charla de hermano mayor- comento George
-No seras el único- completo Harry, su amigo era demasiado protector con ella, al estar siempre los dos solos en navidad se habían convertido en casi hermanos, y eso había despertado en Harry su instinto sobre protector.
-Harry, te saca una cabeza y media y tres años- dijo la castaña.
-Pero a nosotros no- contestaron los gemelos.

¿En que lió le había metido la castaña de pelo enmarañado? 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Capitulo 8

Maldiciones imperdonables


Habían pasado dos días sin nada fuera de lo corriente, sin contar que Neville fundió su sexto caldero, con lo cual Snape le castigo. 
Hoy tendríamos nuestra primera clase son Moody, por lo que decian Fred y George, es el mejor profesor de defensa contra las artes oscuras que han tenido.
-Bien- dijo el profesor Moody cuando el último de la lista hubo contestado <<Presente>>-. He recibido carta del profesor Lupin a propósito de esta clase. Habeis estudiado los boggarts, los gorros rojos, los hinkypunks, los grindylows, los kappas y los hombre lobo, ¿ no es eso?
Hubo un murmullo general de asentimiento.
-Pero estáis atrasados, muy atrasados, en lo que se refiere a enfrentaros a maldiciones. Asi que he vos pueden hacerles a otros, Dispongo de un curso para enseñaros a tratar con el mal...
-¿Por qué, no se va a quedar más?- dijo Ron
El ojo de Moody giro para mirarlo, a lo que Ron se asusto.
-Supongo que tú eres hijo de Arthur Weasley, ¿no?. Hace unos días tu padre me sacó de un aprieto.. Sí, solo me quedaré este curso. Es un favor que le hago a Dumbeldore: un curso y me vuelvo a mi retiro.
-Asi que vamos a ello. Maldiciones. Varían mucho en forma y en gravedad. Según el ministerio de magia yo debería enseñaros las contramaldiciones y dejarlo en eso. Pero Dumbeldore tiene mejor opnión de vosotros y cree que sois lo bastante mayores para aprenderlas. Si no, ¿como podeis defenderos de algo que no habéis visto nunca? Tenéis que estar alerta y vigilantes. Y usted, señorita Brown, tiene que guardar eso cuando yo estoy hablando.

Lavander se sobresaltó y se puso colorada. Le estaba mostrando a Pavarti por debajo del pupitre su horóscopo completo.
-¿Alguien sabe cuales son las maldiciones más castigadas por la ley?-
-Eh...-dijo Ron-mi padre me ha hablado de una.  Se llama maldición imperio, o algo así.
-Así es- aprobó Moody-.Tu padre la conoce bien.

Moody metió la mano en un tarro en el cual habían tres arañas, cogió una la puso sobre su palma para que todos la pudiesemos ver. Luego apuntó hacia ella con su varita y murmuró:
-¡Imperio! 
LA araña se deslizo de la mano de Moody por un fino y sedoso hilo, cayó sobre la mesa que tenia debajo, se levanto sobre sus dos patas trasera y se puso a bailar claque. Todos reían menos Moody.
-Os parece divertido, eh- gruñó- ¿Os gustaría que os lo hiciera a vosotros?
La risa dio fin al instante.
-¿Alguien conce alguna más?
Hermione volvió a levantar la mano y también lo hizo Neville.
-¿Sí?- dijo Moody, dijo girando su ojo hacía Neville.
-Hay una... la maldición cruciatus-
-¿Tú te llamas Longbottom?
Neville asintió. Moody cogió la siguiente araña la agrando sobre su mano y dijo.
-¡Crucio!
De repente la araña encogió las patas y comenzó a rodar, no emitía ningún sonido, pero era evidente que, de haber podido hacerlo, habría gritado.
-¡Pare!. gritó Hermione- Mire a Hermione ella no estaba mirando a la araña si no a Neville, que apretaba el pupitre, tenia los nudillos blancos y los ojos desorbitados del terror.
-Reducio- murmuró Moody-Dolor- dijo con voz suave-. No se necesitan cuchillos ni ningún otro instrumento para torturar, solo la maldición cruciatus...¿Aguien conoce otra?
Hermione levanto la mano temblorosa y susurró
-Avada Kedavra
-¡Ah!, sí la última y la peor.La maldición asesina.
-¡Avada Kedavra!-gritó Moody
Un destello verde salio de la varita y dio directo a la araña que se encontraba encima de un pupitre, la araña caño muerta.
-No es agradable- dijo con calma- ni placentero. Y no hay contramaldición. No hay manera de interceptarla.solo se sabe de una persona que haya sobrevivido a esta maldición, y está delante de mí.
Todos miraron a Harry

-Viste cuando la mató...- hubo un silencio- así de rápido.
 Hermione y yo miramos a Ron, no se daba cuenta que hacía sentirse incomodo a Harry.
-Chico, voy a la biblioteca. Nos vemos en la sala común.
-Esta bien ____ , date prisa, tengo que enseñaros algo importante- dijo Hermione antes de bajar las escaleras. Solo sentí el suelo contra mi espalda
-Mira por donde vas- dije apenas recobre el sentido
-Lo siento, tu también deberías fijarte-
-¿Yo?, por lo menos tu no has acabado en el suelo- río- ¡Hey! no es gracioso
-Si que lo es, admítelo-
-No, me he hecho daño, y no le veo la gracia-
-¿Te has hecho mucho daño?- preguntó... preocupado.
-Sí, bueno un simple golpe contra el suelo, nada del otro mundo.
-Si quieres vamos a la enfermería.
-¡no!, no es para tanto, y... ¿qué haces por aquí?
-Nada iba a dar una vuelta, ¿tú?-
-Lo mismo- mentí, ¿por qué?.
-Vamos, podemos ir a los jardines de atrás a esta hora no suele ir nadie.
-Claro, vamos-. ¿Por qué tantas ganas de estar con Malfoy?, si lo odio. ¿no?
-¿Por qué no estas con tus amigos?- me preguntó
-Por que... quería ir a dar una vuelta, y ... ellos no ganas, y .... eso.Y ¿tú?, ¿por qué no estas con tus guarda espaldas y la odiosa-.Río
-Sabes, no son tan malos como parecen, exceptuando a Pansy, que - pensó- es odiosa- reí.
-Eh, tengo que irme.
-¿Tan pronto?-pareció triste- digo, si acabamos de salir del castillo y..
-Sí, es que recordé que tenia que ir a la biblioteca, y bueno, si quieres podemos vernos mañana, es viernes.
-Eh, claro, ¿aquí?
-Sí, aquí.- me estaba debatiendo en darle dos besos en la mejilla o no. Que más da.
-Adiós _____.
-Adiós Draco- sonreí. Él también.

Salí con dirección a la biblioteca, tengo que escribir dos pergaminos de 30 centímetros.
-Estúpido Snape.
-¿Por qué soy estúpido señorita Jackson?- mi corazón se paralizo, ¿me había escuchado? ¿como?
-¿Te asuste pequeña?
-¿A mí?- bufe- que va, sabía que eras tu.
-¿segura?, por que la gente no tiembla de repente.
-Yo no tiemblo-
-Claro, ¿a donde ibas?
-A la biblioteca ¿tú?
-Igual, te acompaño.
-Esta bien.
Entramos a la biblioteca, había bastante gente, aun así nos sentamos en una mesa alejada.
-¿Pociones?- preguntó mirando de reojo los libros que acababa de coger.
-Sí- dije sin ganas- Snape nos odia, y ¿tú?
-Oh, D.C.A.O, Moody nos mando a hacer un pergamino.
-¿Moody?, ¿el no es más de practica?
-Eh, bueno, con nosotros solo hace teoría.
-Que extraño, bueno, mejor empiezo que si no, se me acaba la tarde.
-Si- dijo volviendo la vista al pergamino.

Después de una hora, acabe con los dos pergaminos, al pareces Cedric también había terminado hace un buen rato.
-Te acompaño.
-Vale-.Recogimos nuestras cosas, dejamos los libros en su sitio, y salimos.
-¿Te presentaras al Torneo de los Tres magos?
-Sí- sonrió de manera triunfante- Tengo la intención de ganar- ¿Donde esta el Cedric modesto?
-Oh que bien, entonces te apoyaré- Sonreí
-Seria increíble que me apoyaras- mientras lo decía se acerco de sobremanera-
-Bueno, no solo yo te apoyaría, si no, todo Hogwarts.
-Puede, pero si tu me apoyaras seria mejor aun.
-Ten por seguro, que yo, te apoyaré- le sonreí y retrocedí un pazo, el estaba más y más cerca, sentía su respiración cerca de mi nariz, al ser el alto.
-_______- la voz de Hermione surgió de la nada. estaba a unos pasos de nosotros, nos separamos, bueno yo.
-Hermione... ¿qué haces con esa caja?-
-Ah, nada ahora en la sala común te lo enseño, ¿vienes?-
-Eh, si, Adiós- me dio dos besos, sus mejillas eran cálidas y suaves, pero ya.
-Adiós ______, cuídate-

-Al final Fred y George vana tener razón-.
-¿Por que lo dices?-
-¿Por qué?, Si no llego, te aseguro que entre tú  Cedric pasaba algo.
-¿algo?, ¿como que?
-Estabas apunto de besarte con el, _______ es mayor que tú.
-Hermione, no estábamos apunto de besarnos, loa edad no es importante.
-Lo es, cuando se trata de una chica de 14 años y de un  chico de 17.
-¿Por qué?, un unos años no sera importante cuando el tenga 23 yo tendré 20, eso es normal.
-Sí, lo es, pero ahora no, por que el esta en una edad de... experimentar, y tu, no.
-¡Hermione!, yo no, ¡no!.- dije horrorizada- mira, no pensaba besar a Cedric, además no hay nada entre el y yo, solo amistad.
-Pues no sé si el piensa lo mismo-.

Entramos en nuestra sala común, parecía que los chicos acababan de hacer los deberes.